CUARESMA son cuarenta días para una conversión auténtica

Viernes 13 de Febrero, 2026

La Cuaresma no es sólo dejar de hacer cosas, sino aprender a vivir de un modo nuevo que nos acerque más a Dios y a los demás

Cuaresma, tiempo de amor y caridad.

El Papa: En Cuaresma desarmemos el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes

En su mensaje para el tiempo de preparación a la Pascua de 2026, titulado “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”, el Papa pide formas de “abstinencia concreta” como “desarmar el lenguaje” y cultivar la amabilidad, pero también escuchar la Palabra de Dios y el clamor de los últimos, y hacerlo juntos, en nuestras comunidades, abiertas a acoger a quienes sufren.

Vatican News

En su mensaje para la Cuaresma 2026, el Papa León XIV invita a pedir “la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás”. El Pontífice insta además a comprometerse “para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor”.

Lea aquí el texto completo del Mensaje para la Cuaresma del Papa León XIV

Dos caminos de ayuno: cuerpo y espíritu

La tradición cristiana ha distinguido siempre dos formas complementarias de ayuno: el corporal y el espiritual. Ambas son necesarias para vivir una auténtica conversión. El ayuno corporal o externo incluye la abstinencia de ciertos alimentos, bebidas o entretenimientos. En una cultura marcada por el hedonismo y el consumo, aprender a privarse voluntariamente de algunas comodidades es un ejercicio profundamente contracultural y liberador. No se trata de simples privaciones, sino de educar la voluntad y recordar que “no solo de pan vive el hombre”.

Entre las prácticas sugeridas se encuentran: reducir la cantidad de las comidas favoritas, evitar comer entre horas, prescindir de condimentos o edulcorantes, moderar el uso de la televisión, la música o las redes sociales, y dedicar más tiempo a la oración, como rezar un rosario adicional o meditar la Pasión de Cristo.

Pero existe un ayuno aún más importante: el espiritual o interno. San Juan Crisóstomo recordaba que el verdadero valor del ayuno no está únicamente en dejar de comer, sino en dejar de pecar. Este ayuno interior invita a abstenerse de la ira, la murmuración, la mentira, el chisme y toda forma de maldad.

Algunas prácticas concretas para este ayuno del corazón son: hablar menos y rezar más, ejercitar la paciencia, evitar las quejas, controlar el mal humor, responder con bondad ante las ofensas, decir siempre la verdad y evitar actitudes de vanidad o egoísmo. Son pequeños gestos que, vividos día a día, transforman profundamente a la persona.

Virtudes que preparan el camino hacia la Pascua

La Cuaresma no se agota en renuncias. También es un tiempo privilegiado para practicar las virtudes y multiplicar las buenas obras. Los Padres de la Iglesia insistían en que estos cuarenta días debían estar marcados por la fidelidad a la oración, la participación frecuente en la Eucaristía y una caridad activa hacia los más necesitados.

En la práctica, esto puede traducirse en gestos muy sencillos: ser más humilde y servicial, ayudar a quien lo necesita, realizar con alegría tareas que nadie quiere hacer, visitar a un enfermo, colaborar en obras solidarias o dedicar tiempo a escuchar a alguien que atraviesa una dificultad.

La clave está en evitar la ociosidad espiritual. La Cuaresma invita a salir de uno mismo, a mirar alrededor y a preguntarse cada día: ¿qué puedo hacer hoy por los demás? Esa actitud generosa es una de las mejores formas de preparación para la Semana Santa.

Lamentablemente, con el paso del tiempo, la disciplina cuaresmal se ha ido debilitando. En muchos lugares ha quedado reducida a un mero cumplimiento externo, sin un verdadero deseo de conversión. De ahí la urgencia de recuperar el sentido profundo de este tiempo litúrgico y de vivirlo con seriedad y coherencia.

Información de EWTN


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